
Costó más de lo imaginado, pero Argentina jugará un nuevo Mundial de fútbol. Sí, sin una idea de juego definida, con jugadores que están muy por debajo de su nivel habitual, al menos del que muestran en sus clubes, y con un futuro incierto, el equipo nacional ganó por primera vez en Montevideo por eliminatorias y zafó de pasar uno de los papelones más grandes de la historia.
El rival de turno fue una limitadísima Selección uruguaya, y Argentina nunca supo como encontrarle la vuelta al partido. Y cuando finalmente decidió aguantar el cero, el DT sacó a Higuaín, el 9, y puso un volate de marca, como lo es Mario Bolatti, llegó el milagro. El publico local cantó se cagó. Diego se cagó. Lo que no esperaban los charrúas es que la primer pelota que tocó el jugador de Huracán se transformó en el 1 a 0 final que le dio el pase a la albiceleste a una nueva Copa del Mundo.
Luego llegó el pitazo final y el desahogo, desmedido por cierto, del cuerpo técnico, ya con la clasificación consumada. Abrazado a Carlos Bilardo y a los llantos dijo Maradona: "Que la chupen ahora, que la chupen y la sigan chupando". Los jugadores, por su parte, cantaron en ronda cerrada, abrazados, que "hay que alentar a la Selección" y que no les importa lo que digan "esos putos periodistas". Usando una frase del propio Diego, se les escapo la tortuga a unos y a otros, al encontrar en la prensa a los culpables de no jugar a nada.
A partir de ahora, hay que pensar muy bien que es lo que se quiere para la Selección. Tendrán que reunirse desde Julio Grondona para abajo todos los responsables de este pésimo presente y ver la manera de salir adelante, para no fracasar, una vez más, en un Mundial.

Súper Mario: el 5 de Huracán grita el gol frente a Uruguay, el que aseguró el pasaje a Sudáfrica 2010.


