La IAAF se había dado tiempo para tomar la decisión debido a lo delicado del caso y han sido finalmente los 27 miembros del consejo, y no sólo el presidente Lamine Diack, lo que fueron invitados a pronunciarse. La entidad recibió el viernes una carta de Pistorius, que no deja ninguna duda sobre la voluntad del minusválido de contestar por todos los medios la decisión.
Si Pistorius ganara el caso, su ejemplo sentaría jurisprudencia y la carrera por dotarse de medios técnicos se haría incontrolable. Pero el atleta sudafricano quiere simplemente que se le reconozca el derecho a correr con las prótesis, sin las que no podría obviamente andar.
Blade Runner, como le apodó la prensa, en referencia al film de Ridley Scott en el que aparecían seres artificialse, había sido autorizado a alinearse en la carrera B de 400 metros de la reunión de la Golden League de atletismo de Roma, el 13 de julio pasado. Y la prensa se hizo eco de su historia. Su récord de 400 m (46.46) se sitúa a más de tres segundos de la mejor marca mundial de la distancia (43.18).
Minusválido significa para mí que hay algo que yo no puedo hacer. Y no hay nada que yo no pueda hacer, dijo el atleta. Por otra parte, los minusválidos, conocedores de sus ventajas, no lo consideran en muchos casos como uno de los suyos. Pistorius podría también ver cerradas la puertas de los próximos Juegos Paralímpicos.

