El vocero de la AFA, Ernesto Cherquis Bialo, anunció que el Comité Ejecutivo decidió "romper" el vínculo que existía con la firma TSC y, a partir de mañana, se analizarán propuestas de otras compañías para televisar los partidos.
El vínculo entre la Asociación del Fútbol Argentino y TSC la empresa que ha comercializado los derechos acaba de finalizar. Con estas palabras, el periodista oficializó la decisión de los presidentes de los clubes de la Argentina de terminar la relación contractual que existía con la firma que hasta hoy transmitía los encuentros para todo el mundo.
Según se argumentó, la decisión de los dirigentes es en base a "el reiterado incumplimiento del contrato existente" por la firma que hasta hoy explotaba los derechos de la transmisión del fútbol argentino y aclaró: las consecuencias (legales) serán soportadas por la AFA, según el artículo 54 de su estatuto, y va a asumir todas las consecuencias de cualquier litis de esta situación. Los clubes están eximidos de toda responsabilidad civil, económica y penal.
De este modo, Julio Grondona y todos los dirigentes del fútbol argentino decidieron adelantar la finalización de un vínculo contractual que vencía en 2014, según lo que había firmado la propia AFA. Y están abiertos a escuchar ofertas para esta nueva etapa de negociación con otras compañías que estén interesadas en comprar los derechos del fútbol argentino para transmitir los partidos y comercializarlos en el exterior.
Bialo además reiteró que el fútbol comenzará el 21 de agosto y aunque negó que el Estado haya cumplido algún rol en la pelea entre las empresas del Grupo Clarín y la AFA, aunque el ex presidente Néstor Kirchner y Julio Grondona se habrían reunido hace una semana en Olivos para darle forma a un acuerdo que ronda los 600 millones de pesos anuales por los derechos de transmisión del fútbol, más del doble de los 268 que ofrecía TSC.
Sin embargo, el propio Grupo Clarín afirmó que de esos 600 millones, la mitad se aplicaría a pagar deudas impositivas de la AFIP y gremiales de los clubes (Futbolistas Asociados y la UTEDYC), con lo que los clubes lograrían sanear su situación financiera aunque recibirían menos dinero por la venta de la transmisión de los partidos.
Lo cierto es que a pesar de las acusaciones que ahora hay de un lado y del otro, se puso sorpresivamente fin a un monopolio de 18 años, y por el momento no hay ninguna certeza de cómo será la televisación del deporte argentino más popular.

