La violencia nuestra de cada día, que rodea a la redonda, llego otra vez de la mano de la hinchada de River. La feroz interna que enfrenta a dos grupos de la barra brava del millonario vivió un nuevo y sangriento capítulo, que dejó 7 heridos, uno grave, y parece una historia de nunca acabar.
En lo que se refiere a lo más importante, que es el fútbol, el equipo de Diego Simeone recibió en Vélez al alicaído Arsenal de Alfaro y le ganó uno a cero. Rodrigo Archubi, luego de una gran jugada personal definió el encuentro, que tuvo un resultado abierto hasta el final.
Boca debía ganar en Bahía frente a Olimpo, pero no pudo. No jugaron Ibarra, Riquelme, Ledesma y Palermo. Se puso en ventaja con una excelente definición de Gracián y desperdició varias chances para estirar el marcador. El local logró la igualdad a diez minutos del final con un cabezazo del eterno Lujambio. En el clásico de la fecha, Huracán e Independiente no se sacaron ventaja, e igualaron sin goles en La Paternal. El equipo de Úbeda sumó su quinto empate consecutivo y la gente ya se empieza a impacientar. Por el lado del Rojo, se sentó, otra vez, en el banco Pepé Santoro, y la gente dejó bien en claro, con cantitos alusivos, que ya no banca más que su equipo no gane: la camiseta del rojo se tiene que transpirar se escuchó.
Por su parte, Racing está cada vez peor. El viernes cayó ante San Martín de San Juan en el estadio de Lanús y hoy Miguel Micó renuncio como DT de Blanquiceleste. La derrota y el empate de los jujeños lo depositaron en el fondo de la tabla, y todavía no pudo ganar en el torneo.

El quipo del Cholo, por ahora, está sólo en lo más alto de la tabla de posiciones.
Hoy es un día muy especial para los amantes del fútbol, pero por sobre todos para aquellos que son hinchas del Club Atlético Huracán. ¿Por qué? Porque hoy es el día de ellos, el de los que sufren si el equipo pierde y gozan cuando gana, el de los que se bancan todo y siempre están allí, presentes, demostrando su amor por la camiseta donde sea.
¿Cómo nace la historia? El 28 de marzo de 1998 se dio el puntapié inicial. Huracán venía muy mal, hacía 13 fechas que no ganaba y se estaba por jugar la séptima del Torneo Clausura 98. Entonces la gente sintió la necesidad de hacer algo, desde lo íntimo, desde el sentimiento, desde esa pasión por los colores, que llevan los quemeros desde la cuna.
Nació así el banderazo, tal como se lo denominó. Era sábado. No había fútbol. Huracán deportivamente estaba muy mal, pero allí estaban esos hinchas, orgullosos de su historia futbolera, de su barrio, de sus ídolos, de ser de La Quema. Primero cientos, luego miles, de todos lugares, de Lugano, de Pompeya, de Soldati, y todos los rincones se fueron sumando, agitando sus banderas, con la única consigna de apoyar sin pedir nada, de alentar al equipo, de gritar su amor por Huracán. Fue un éxito, más de diez mil personas caminaron desde la Sede hasta el Estadio, a puro grito, con pirotécnia, con murgas, una verdadera fiesta, que se prolongó por muchas horas. El domingo y luego de 131 días, se dio el milagro, y Huracán le ganó a Ferro 3 a 1.
Este acontecimiento cuyos exclusivos protagonistas fueron los hinchas, nacido desde lo más profundo de esas anónimas almas, que vibran con pasión desinteresada por ese globo tan querido. Y hoy con justicia, fue elegido para conmemorar El día mundial del hincha de Huracán. Ya pasaron diez años de aquella demostración y desde entonces el 28 de marzo todos los quemeros del mundo festejan su día, el día del amor por un club.
Vélez tenía que ganar para seguir puntero y lo hizo. Más allá de que fue un partido duro y parejo, y que Montoya, el arquero del equipo de Liniers fue la figura, los tres puntos fueron del Fortín. Mereció mejor suerte Newell´s, pero los goles se hacen, no se merecen. En uno de los clásicos de la fecha, Boca fue más que Independiente, y aunque jugó gran tiempo con un jugador menos, debió ganar, pero no le alcanzó y terminó 1a1. Y en el otro, en el Sur, Banfield se dio un gustazo: se quedó con toda la gloria al ganarle al último campeón por 5 a 0 en una goleada histórica y humillante, y en la casa de Lanús.
River, el otro quipo que podía llegar a la cima, no pudo con Estudiantes en La Plata y gracias a Carrizo se trajo un punto de la ciudad de las diagonales. Racing está cada vez peor: aunque jugó bien, perdió de local contra San Lorenzo, y la promoción está cada vez más cerca. Huracán hizo todo para ganar y quedar en el lote de los de arriba, pero un error de la terna arbitral, encabezada por Gabriel Brazenas le quitó la posibilidad al equipo de Úbeda de quedarse con los tres puntos en su visita a Argentinos Juniors, y finalmente el partido terminó igualado en uno.
Arsenal y Gimnasia de Jujuy jugaron un partidazo y empataron en tres. Tigre sigue demostrando que su rodar no es casual: le ganó a Olimpo por 2 a 0, quedando en una posición expectante. Pos su parte Rosario Central y Colon en un partido clave no se sacaron ventaja y el miedo a perder fue demasiado, por lo que el 0 a 0 fue lo más justo. Gimnasia de La Plata, no pudo con San Martín en San Juan y sólo se trajo un punto en su visita a tierras cuyanas.
El capo del Sur. Banfield se dio un gustazo y goleó 5 a 0 a Lanús.
Y la preocupación en el Barsa no es menor, ya que tuvo una molestia en la misma zona en diciembre del año pasado, cuando debió dejar el encuentro contra el Valencia, y es su quinta lesión en dos años. Además, ya se levantó una gran polémica porque otra vez deberá estar inactivo, y algunos hasta atacaron a los médicos catalanes. En un comunicado, el club afirmó: "Desde el comienzo de temporada, el jugador ha estado siguiendo un trabajo específico adecuado a sus características. El resultado de los datos obtenidos a través de los diferentes trabajos y controles ha facilitado la disponibilidad del jugador para cada partido". La lesión es una rotura en el tercio proximal del bíceps femoral del muslo izquierdo.
Messi se lesionó en el encuentro en que los catalanes consiguieron ante el Celtic de Escocia el pase de ronda en la Champions League. Por su parte, el plantel del Barcelona se entrenó hoy sin la presencia del argentino. Ya se sabe que se perderá los próximos seis partidos de Liga, el encuentro de vuelta por las semifinales de la Copa del Rey y los cuartos de la Liga de Campeones. Además, Messi no podrá ser convocado por Basile para el amistoso de la Selección Argentina contra Egipto, el 26 de marzo.

A los 34 años y con más ganas que nunca, El optimista del gol, el mismo que erró tres penales en un partido, volvió a marcar y ahora va por más: ser el mayor anotador en la historia del club. Claro, que no podía ser de otra manera, le convirtió uno de los goles más importantes de su vida, al equipo platense, que es al que más veces le anotó, con 14 conquistas.
El primer tanto de Palermo con la camiseta azul y oro lo marcó ante Independiente en 1997, año en que se incorporó a Boca, procedente de Estudiantes de La Plata, donde había convertido 34 goles desde su debut en la Primera División, allá por 1992.
Los números dicen que el goleador jugó, hasta ahora, 280 partidos en Boca y marcó 180 veces en total, entre torneos locales y copas internacionales con el siguiente detalle: 150 goles en torneos locales y 30 en torneos internacionales y además, marcó10 goles en torneos de verano, y 16 en amistosos que no son tenidos en cuenta.
Datos curiosos:
El loco hizo 54 de cabeza, 100 con la pierna izquierda y 26 con la derecha.
14 los goles que le marcó a Gimnasia, su máxima victima. Formado en Estudiantes, le hizo cuatro en un mismo partido.
11 tantos le señaló a River, el clásico rival. El primero fue en 1997 y el más recordado el de la Copa Libertadores de 2000.
70 el porcentaje de victorias de Boca, cuando Martín anota. Un goleador intratable.

Con el alma. Palermo grita el gol número 180 con la camiseta de Boca, y va por más.
